viernes, 16 de abril de 2010

EL PERFIL DEL MOROSO PROFESIONAL

“Con toda seguridad hemos visto muchas veces a Don Juan Mor Oso sin reconocerlo; nos hemos cruzado con él en la entrada de un restaurante de lujo, o lo hemos visto en el vestíbulo de un hotel de 5 estrellas, o bien esquiando en las pistas de un complejo de esquí de moda.

También se le suele ver alternando con los VIPS en el Club deportivo o jugando al golf en un club selecto. Su retrato robot es: varón de entre 35 y 55 años, empresario (o mejor dicho pseudoempresario), elegante, vestido siempre de forma impecable y a la última moda (pero dentro de una línea clásica, sin extravagancias) simpático, con don de gentes, reside habitualmente en una gran ciudad, vive en un apartamento de alquiler en una zona residencial (debe varios meses de alquiler al arrendador), no tiene propiedades inscritas a su nombre en ningún registro público.

Y además su situación familiar es poco convencional, (divorciado un par de veces) mantiene varias relaciones sentimentales a la vez, puesto que es un gran seductor y cae muy bien a las mujeres (y también a los hombres).

Don Juan Mor Oso se dedica a los negocios, aunque ni sus vecinos ni el barman del pub que frecuenta, podrían decir exactamente a qué se dedica el Sr. Mor Oso, puesto que tiene varias empresas (o eso parece) y siempre está explicando nuevos proyectos que guardan poca relación los unos con los otros.

No obstante nadie se atreve a poner en duda la gran capacidad de Don Juan Mor Oso para los negocios, puesto que salta a la vista el éxito que ha obtenido. Sus trajes caros (su sastre es el presidente de su club de acreedores), sus corbatas de marca, su automóvil de lujo (que por cierto la empresa de renting intenta recuperar hace varios meses) y su tren de vida demuestran fuera de cualquier duda que es un triunfador.

Ahora bien el gran activo de Juan Mor Oso son sus relaciones; conoce a todo el mundo; todas las personalidades públicas, desde el alcalde hasta la estrella de cine de moda, todos son amigos suyos.

Asimismo Don Juan Mor Oso es una persona con un gran nivel académico, doctorado en derecho y economía por la Universidad del PACIFICO y con un máster en empresariales en “ESAN”. Otra faceta del Sr. Mor Oso es haber viajado por todo el mundo, ya que conoce como la palma de su mano los cinco continentes ( en 5 agencias de viajes que tuvieron la imprudencia de ofrecerle “viaje ahora y pague después” también le conocen muy bien)

No obstante Juan Mor Oso no es ningún esnob y sabe codearse con todo tipo de gente, sin importarle a que clase social pertenecen –siempre que tengan dinero y estén dispuestos a invertir en sus negocios– y tiene la virtud de caer siempre bien a todo el mundo. Y es que Don Juan tiene una personalidad camaleónica, tanto es capaz de hablar de fútbol (es íntimo del seleccionador nacional) como de religión ( bajo riguroso secreto cuenta que asesora al Papa en inversiones internacionales) por lo que puede adoptar múltiples personalidades.


Pero no todo son negocios en la vida de Juan Mor Oso, puesto que además de sus actividades como emprendedor también es un reputado deportista, y además campeón internacional de su especialidad deportiva: el “persianing”. Este deporte de alto riesgo (se entiende para los proveedores) consiste en cesar las actividades de una empresa que ya ha acumulado demasiadas deudas mediante el “persianazo”; es decir cerrando definitivamente las puertas de la noche a la mañana y salir corriendo, dejando a una legión de acreedores con dos palmos de narices.

Por supuesto al día siguiente y haciendo gala de una moral inasequible al desaliento, Don Juan Mor Oso –que es un emprendedor nato– ya ha abierto una nueva empresa llevándose aquellos activos que puedan serle útiles en la nueva aventura empresarial, pero –seguramente debido a su carácter olvidadizo– se ha dejado olvidado todo el pasivo en la antigua empresa.

Don Juan Mor Oso siempre está dispuesto a hacer nuevos amigos, sobre todo le encanta conocer al nuevo director de la sucursal bancaria (con el anterior había llegado a un situación irreconciliable) para pedirle un crédito, o ir a visitar a un nuevo proveedor para iniciar lucrativos negocios.

Juan Mor Oso es un experto en negociación y relaciones humanas, cuando un proveedor impaciente se empeña en cobrar una factura con varios meses de antigüedad, siempre consigue convencerle de que el responsable de la falta de pago es otra persona; el banco, la factura está mal hecha, la mercancía tenía algún defecto, el servicio no fue correcto. Y el proveedor sale de la reunión convencido de que cobrará en cuanto se solucione el incidente, ya que el Sr. Mor Oso es todo un caballero y le ha prometido que le pagará en cuanto quede solucionado el problema.

En ocasiones a Juan Mor Oso le acaba cercando algún experimentado acreedor y en estas circunstancias utiliza sus dotes de actor para explicar alguna desgracia familiar y tocar la fibra sensible del acreedor, que acaba prestándole diez soles para que Don Juan pueda coger un taxi –faltaría más un caballero de su categoría no puede coger el metro– e ir a visitar a su hija que se debate entre la vida y la muerte en el Hospital (aclaración: Juan Mor Oso no tiene hijos)

La única solución que les queda a las empresas es la prevención, por consiguiente han de saber descubrir a tiempo la verdadera personalidad oculta de Juan Mor Oso antes de que sea demasiado tarde. Esperamos que los datos obtenidos en nuestra investigación puedan servir para identificar a los Juan Mor Osos y evitar “cogidas” a las empresas que de buena fe otorgan créditos a estos personajes.”


fuente : RIESGO Y MOROSIDAD

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